
"Plantearos si estáis a favor o en contra de la globalización no significa plantearos si estáis a favor de los alimentos transgénicos o si os gusta Nike, o si os da miedo la desaparición de los dialectos, o si los salarios de los chinos que hacen nuestras zapatillas os parecen justos o dan pena. Significa preguntaros si, para vivir en un mundo más rico, estáis dispuestos a vivir en un mundo selectivo, competitivo, duro, en el que rige esencialmente la ley del más fuerte, y donde los vencedores ganan y los derrotados pierden.
Si sirve para ayudaros en la respuesta, quisiera recordar que una gran parte del siglo apenas acabado estuvo dedicada a evitar un mundo de ese tipo. Nunca como en los últimos cien años se buscó exactamente un modo de convivir y enriquecerse sin verse obligados a rendirse a la ley del más fuerte. De manera evidente y completa lo hicieron dos proyectos: el socialismo real y la idea del Estado asistencial. Ahora, ambos suenan a blasfemia, pero en su origen eran exactamente esto: buscar un sistema que no paralizara el desarrollo, pero que evitara un campo abierto donde el más fuerte aplastaba al más débil y amén. ¿Por qué buscaban un objetivo de esa índole? ¿Por que eran buenos? No. Porque estaban conmocionados. Conmocionados por la vida inhumana del obrero europeo de finales del siglo XIX, conmocionados por las familias americanas sumidas en la miseria, de un día para otro, por una quiebra imprevisible de la Bolsa. Habían comprendido que un mundo sin red, sin redistribución de la riqueza, sin protección para los más débiles, era un mundo que provocaba sufrimientos inauditos y que, por otro lado, podía ponerse en tu contra en un instante: una especie de centrifugadora que trituraba destinos y que, si no sostenías el ritmo necesario para mantenerte en el centro, te expulsaba rápidamente hacia órbitas de miseria de las que ya no podías salir nunca más. No es que fueran buenos. Es que estaban conmocionados.
¿Qué fue de aquella conmoción? ¿Ha sido olvidada? ¿Por qué suena a progresista predicar la liberalización de todos y de todo, cuando en el fondo sólo se trata de la restauración de un mundo como el que hace décadas intentamos erradicar? ¿Nadie se da cuenta que los reportajes sobre las fábricas del Tercer Mundo cuentan un horror que es absurdamente idéntico al que Zola narraba en Germinal, hablando de mineros que vivían hace ciento treinta años? ... ¿Es posible que sean necesarios dos aviones lanzados a arrasar las Torres Gemelas para recordar que la ley del más fuerte no es una garantía para nadie, ni siquiera para el más fuerte?"
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"La confortable perspectiva de un choque frontal, buenos contra malos, es una abstracción teórica, no tiene nada que ver con el mundo real, y tan sólo sirve para motivar a los soldaditos de un ejército obsoleto.
Quisiera dejarlo claro: con esto no estoy diciendo que es una tontería preocuparse, y que Nike o Hollywood son falsos problemas. No es esto. Estoy intentando sugerir que son problemas verdaderos de los cuales, no obstante, todavía sabemos poco, por que hemos estudiado mucho las zapatillas y las películas, pero no nos hemos estudiado lo suficiente a nosotros mismos: conocemos todos los secretos de la estrategia de las multinacionales, pero no tenemos una idea clara del hombre que está frente a las mismas."
Next. (Sobre la globalización y el mundo que viene)
Alessandro Baricco.
Editorial: Compactos Anagrama
Vale, dejemos un par de cosas claras, yo ODIO hablar de política, sobre todo con personas que apenas conozco o con las que apenas tengo confianza, y en sitios como este, en el que no veo demasiado sentido a “colocarme” politicamente, pero ahora mismo voy a tragarme mis propias palabras y voy a hacer una excepción, por que no me parece que este sea solo una cuestión de situarse a un lado o a otro, de blanco o negro, de buenos o de malos. Esto es una cuestión respeto al prójimo, y de saber que eso es lo que nos diferencia de los animales, asimilando tambien nuestra parte “animal” en todo este asunto. Yo ni si quiera me considero alguien muy puesto en todos estos temas politicos, economicos, sociales... Pero cuando cae en mis manos un libro como este, me tendreis que perdonar pero tengo que hacerle publicidad completamente gratuita, no es que vaya hacerme la intelectual, o demostrar cuanto sé de esto o lo otro, cuanto leo, o de mira que maja y que buena persona soy, (aparte por que tampoco eso sería verdad, ser de “izquierdas” no nos hace “mejores” personas). Es que en este libro, está una de las bases de lo que nos hace humanos y algo que siempre se deberíamos tener presente, la simple y llana EMPATÍA y por defecto, el RESPETO, al prójimo, algo un poco más alla del instinto que nos hace mirarnos siempre al ombligo.
Por eso pido a todo el que le echen un ojo a este post, que, por favor, si tienen la oportunidad, lean este libro de Baricco, yo no tengo costumbre de leer libros de este tipo, lo encontre por casualidad y lo compre por curiosidad, y por que era barato y corto, pero este me abrió los ojos en muchos sentidos y me puso los pies en una tierra que nunca he llegado a entender demasiado bien; leeroslo, merece la pena, de verdad.